Recuerda que estar nervioso o ansioso el día de la cirugía es normal. Es importante que sepas las complicaciones que pueden derivar del procedimiento, y que la mayoría de ellas ocurren los primeros días de realizada la intervención, por ello no debes preocuparte.
Recuerda que una semana antes de la cirugía debes seguir una dieta rigurosa, y posterior a ello debes acudir a la consulta con tu médico tratante para que te informe sobre lo que debes llevar ese día.
Así mismo debes recordar que no puedes comer nada después de la medianoche del día antes de la cirugía.
¿Por qué se hace esta recomendación a los pacientes? Una de las complicaciones que resultan de tener el estómago lleno durante una cirugía son los vómitos y posterior a ello broncoaspiración; esto quiere decir que los alimentos procedentes del estómago son devueltos hacia el esófago (regurgitados) y entran en la vía respiratoria produciendo obstrucción de la vía respiratoria y neumonía. Por ello debes evitar consumir alimentos antes de la cirugía, incluso, masticar chicle.
Una vez que has cumplido con las recomendaciones estarás listo para ir a la sala preoperatoria, donde el personal de enfermería te viste y te prepara para la cirugía. En esta etapa se realiza todo el papeleo de ingreso hospitalario, incluyendo el consentimiento informado, en caso de que surjan complicaciones y para que estés al tanto de los riesgos que implica el someterse a una intervención quirúrgica. Una vez finalizado el proceso, te envían a la sala de operaciones para iniciar la cirugía. En la mesa de operaciones te administran medicamentos endovenosos para relajarte, y posteriormente te colocan la anestesia.
Cuando despiertes ya estarás en la sala de recuperación, y a las horas podrás recibir visitas de tus familiares. En esta etapa se te colocan medicamentos para el dolor, y en las primeras 5 horas posteriores al procedimiento es recomendable que camines por la habitación, ya que esto ayuda a prevenir la aparición de coágulos y también ayuda a aliviar el dolor de hombro asociado al CO2 que queda en el abdomen al momento de la cirugía.
Además es importante que lleves una dieta a base de líquidos, y papillas, y cambios en el estilo de vida que propicien una pérdida de peso efectiva.
La recuperación de la cirugía de manga gástrica puede ser dolorosa para muchos, mientras que para otros no, por lo que cada persona experimenta el dolor de manera diferente y los medicamentos para el dolor pueden ser más efectivos en un individuo que en otro. A las pocas horas, sentirás la sensación de restricción, y el cambio que el mismo organismo pide, por ello conviene que te prepares para iniciar una dieta más balanceada.
Es fundamental para el éxito de la cirugía el seguimiento estrecho con la nutrióloga y la psicóloga, asi como las citas de valoración programadas con tu cirujano para checar que todo esté bien, pedir laboratorios de control y verificar tu estado nutricional, y valorar la pérdida de peso.